sábado, 11 de agosto de 2012

Sientes algo

Has sentido alguna vez, 
el frío en tus pies.
Cuando el viento sopla, 
y choca, y choca, 
contra tu nuca.
El escalofrío que sientes, 
cuando estás sola.

Cuando las nubes asoman, 
y tapan la luz que intenta salvar
a la oscuridad que sigue al lado.
Y que no tiene pensado,
marchar...

Has sentido alguna vez, 
el amor asomando a tu ventana.
Mientras que te tapas con la almohada.
Y cierras tanto los ojos, que aún así, 
el amor puede con ello y te late tan fuerte,
tu profundo corazón de hielo. 

Has sentido alguna vez, 
ese frío en tus venas. 
Cuando sientes qué,
por muchas mañanas que amanezcan, 
las volverás a ver gris, todas. 

Has sentido alguna vez, 
ese amigo que te acompaña, 
Y te sientes tan confiado,
que luego piensas en qué, 
has tenido que desconfiar.
Y tienes un fallo, 
confiar en la persona equivocada. 

Has sentido alguna vez, 
que no puedes confiar en nadie, 
que todos son personas equivocadas, 
que por muchas sonrisas que quepan, 
en ese oscuro cielo, siempre, siempre, 
van a acabar fallándote...

Has sentido alguna vez, 
la felicidad en la sonrisa de alguien, 
el amor en los ojos de alguien. 
La luna en sus sueños, 
sabiendo que son ellos los dueños. 

Has sentido alguna vez, 
la muerte en tus pesadillas, 
y el frío en el aire...
Que te congela tanto, 
que no sabes a quien quieres,
ni a quien  odias...

Has sentido alguna vez, 
la mágia de todo lo que te rodea. 
Cuando sientes, que no sabes,
ni lo que piensas, ni lo que sientes, 
ni cuando no sabes nada...

miércoles, 1 de agosto de 2012

Muñeca rota.

Siempre pensé que eras como una gota de lluvia, que eres una de las que te diríges amí, pero que siempre se acaba secando. Cada día intento pegar con lágrimas este corazón roto y utilizado. 
Soy el fantasma que te observa mientras que te alejas. Noches que no puedo dormir, por tu dulce culpa. Eres otra muñeca utilizada pero tus ojos no se han abierto de esta manera. Despierta, estoy aquí, ellos son monstruos que se aprovechan de tí. Nadie se queda, todos se van. Harta de contar puñaladas que vienen, pero que nunca se van. Cuando tú quieras, te decidas, venir. Da la vuelta, porque vas por el camino equivocado. Yo ya no te espero, ni de pie ni sentada, ni despierta ni dormida. Ni llorando ni sonriendo. Tu para mi, eres como una muñeca que se está muriendo. 
Ahora que ellos, los monstruos, han ganado. Esta princesa, vestida de negro se despide de tí. Una rosa abandonada que te tira, desde lo alto de una nube. 
Mira al cielo, está apunto de llover. Prometo que lloverá y que me dirigiré a tí, y seré una de esas gotas que nunca se secan. Tu y yo, la única diferencia entre nosotras dos, es que yo sé lo que significa amistad. No abandonar a aquella persona que te hizo reir y lloró contigo...
Adiós...
-Noelia Gil López- (mi pseudonimo; Black Raven)