La libertad siempre ha supuesto ser una sucesión de consecuencias las que no sé como afrontar.
Si tuviese la libertad de elegir, sin que nada después interrumpiese, sin que nada luego pueda hacer
que yo piense y dude de mis propias decisiones.
La libertad no sólo la obtienes con la edad, definitivamente, nunca la obtienes ni la obtendrás...
Nos gustaría hacer millones de cosas, y solo hacemos dos o tres, y no la decidimos nosotros, solas con
el tiempo, se van haciendo.
Y cuando estás a punto de morir, cuando tampoco tienes la libertad de ni cómo, ni cuándo, ni dónde morir, piensas en que no has sido libre. Has sido otra alma más en este ´mundo´ y no has podido correr fuerte, respirar sin preocupaciones, sonreír durante varias horas seguidas...
Malgastamos mucho tiempo