Me siento como aquella nube que no para de moverse, como la Luna que no deja de brillar, como la estrella que se empequeñece, como la niebla que se va, como la lluvia que moja, como el cielo despejado, como los pájaros volando...
Todo poeta siente dolor, toda canción tiene su tristeza, toda lluvia lleva su melancolía.
Todo funeral el llanto y todo el aprobado una sonrisa...
Cuándo dejaré de sentir todo esto en tan solo un segundo, que sí la lluvia me cae siento que vivo y que cuando sale el sol parece que me muero...
Tanta claridad para la oscuridad...
Para qué volar, para qué tener alas si no las vas a poder disfrutar...
Para qué el amor si el odio es superior y para qué la felicidad si la tristeza te hace poeta sin más.
Para qué salir de nuevo si escondida se está bien, creyendo en mí mas que en mí, con una sonrisa escondida entre brisa y brisa y lanzando rosas a las personas mientras que ellos duermen, y cuando se despiertan no creen que soy yo. Y por ver la sonrisa en su carita yo sonrío como cualquier niña en su vida...
Para qué el dolor si la muerte está en cada esquina, si cuando nos hundimos nadie nos necesita y si el perdón es tan solo una palabra que ya para nadie significa algo...
Solo una palabra para expresar y decir que no quiere estar solo.
Para qué la multitud si hay soledad hermosa
¿Para qué?
Yo vivo del show y poco a poco me retiro, ahora soy una estrella fugaz que se pierde entre planetas y hoy es un día en que la lluvia puede sumergirme en lo más profundo de mis lamentos.