Cayó la noche, y el Espantapájaros moría de frío. Su escasa ropa no le protegía mucho pero ahí se mantenía, firme y de frente ante la Luna.
-Tú tan brillante, cómo no se van a fijar en ti.
Tú que me observas cada noche, ¿a caso tú me ves morir? (Dijo el Espantapájaros penado)
La niebla parecía disiparse, pero aun así perduraba dando vueltas sobre él. Y de pronto y porrazo la sombra de un hombre, se sentaba justamente al lado del inofensivo Espantapájaros.
-¿Por qué te machacas tanto? (Dijo aquella sombra)
-No puedo...no puedo evitarlo, de siempre he sido así, para qué va a cambiar algo como yo, acabaré sólo igual. (Dijo el Espantapájaros seguro de ello)
-¿No has pensado nunca que el motivo de tu soledad sea el pensar que acabarás solo? (Dijo la voz que seguía acompañándole durante la noche)
-¿Quién me va a querer a mi? Estoy lleno de pensamientos negativos, soy un saco lleno de paja, con una calabaza de cabeza y palos por todas partes, quién me va a querer a mí ¡maldita sea! todos se van, todos se han ido y no quiero que nadie más se acerque a mí. Bastante doloroso es aquel vacío de quienes se ausentan, de quienes su presencia impregna los recuerdos y me matan de vez en cuando por no decir siempre. No, no estoy hecho para que nadie esté; estoy hecho para ser olvidado, para desaparecer. (Dijo el Espantapájaros entre bastas palabras)
-Tienes miedo, ¿Por qué dejas a las personas antes de ver que de verdad te pueden querer? ¿Por qué ese miedo? ¿Por qué irte? ¿Por qué lloras cuando tienes a alguien que te dice te quiero tan grande como ésta Luna testigo de nuestras palabras? (Y aquel hombre seguía insistiendo, manteniéndose oculto entre la oscuridad)
-Porque sé que todos se cansan, que todos se marchan. Debo irme, y aunque no sea por patas porque aquí clavado me hallo...debo irme. Dejádme huir, que por ese alguien que dice quererme volveré a por él, lo sé, lo sé porque el miedo me agarrará por el cuello y acabará cayendo trozos de pajas, las cuales serán besadas por el viento en una fría noche como esta...Si me marcho, el dolor no será tan grande. Si me marcho, ya no habrá preocupación alguna y seguiré cultivando estas semillas, dicho de otro modo, sentimientos que no volverán a crecer. ¿De qué este miedo? Sabes, ya no solo asusto a pájaros, todo mi alrededor me teme. Hasta los días que no hay aire, todas estas ramas tiemblan cuando las miro, llevo miles de otoños sin ver caer a las hojas...no quiero mirarlas, no quiero que me teman. (Y el Espantapájaros echó a llorar)
-No temas Espantapájaros, mira hoy de nuevo al mundo y no temas. Esas ramas tiemblan hasta en verano, ¿no ves que la noche se revuelve? Se revuelve tanto que hace de tu mente un caos. Soy tu creador, si, tu dueño. Te he creado simplemente para comprenderme a mí, quitemosnos ese miedo que tanto nos asfixia. A qué se debe que siempre nos ahorquemos, te he creado simplemente para conversar conmigo mismo para saber realmente qué me pasa. Y es miedo, miedo a todo. (Dijo así pues, el dueño del Espantapájaros).
Y la sombra desapareció y se vió un rostro, del cual en sus ojos se podía reflejar al mismo Espantapájaros. La noche caída seguía oscura, pero el Espantapájaros y su dueño, eran iluminados, contemplados por la Luna, ésta hipnotizada por tanto desconcierto.
-Eres tú...abrázame, sácame de aquí. Quiero huir, por favor. Maldigo el día en que me creastes. No hagas que compartamos el dolor. No quiero sentir, no quiero existir pues, solo existo para ti, solo aparezco cuando mueres por dentro ¿A caso soy tu muerte? ¿El reencuentro de ti mismo? No me hagas esto. (Dijo el Espantapájaros nervioso)
-No puedo, solo tú puedes irte. Eres tú quien sales a la luz, una luz que irónicamente es mi oscuridad. Eres el propio miedo, mi miedo. Soy tu dueño, soy tú, eres mi "yo" interior. No puedo matarte, no es tan fácil, solo se que tenemos miedo, que tengo el mismo miedo que tú. (Dijo el dueño desgarrado por dentro, incomprendido por su alrededor y comprendido por el Espantapájaros).
Acabaron abrazados, hasta ser uno. Acabaron llorando los dos, con las mismas lágrimas y con las mismas ansias de salir del pozo. Acabaron muriendo en esta noche y acabarán surgiendo de nuevo en un medio día donde el dueño saldrá con una sonrisa y el Espantapájaros molido rodeado de un campo seco y quemado, con unos altos árboles y hojas que temblaban.
Y así seguirían acabando todas las noches caídas, hasta que puedan huir del miedo. Cuando dejen machacarse. Cuando comprendan que alguien puede quererles de verdad sin tener que marchar por miedo a que se marchen, a que no les quieran o que se olviden.
sábado, 6 de diciembre de 2014
martes, 25 de noviembre de 2014
Como comenzó todo.
Recuerdo que aquel día no le apetecía mucho salir, pero salió. No se hubiera imaginado que desde ese día, su vida iba a cambiar de una manera impresionante.
Desgarrada por dentro y maquillada por una sonrisa por fuera, salió como también otros días de verano. Y entre la multitud se encontraba ella, y entre la multitud se encontraba él, con esa sonrisa en la que ella nunca pudo observar bien de cerca, sabían quienes eran, pero nunca tuvieron la oportunidad de hablarse. Dos almas machacadas y conducidas al mismo destino, dos corazones rotos que volverán a ser reconstruidos al unirlos.
La curiosidad aumentaba en la chica, pues la mirada del chico encendía algo de ella y muy bien no sabía lo que era. Dicen que la curiosidad mata al gato, pero esta vez a ella, le dio la vida. Una noche pudo conseguir el medio para poder hablarle, para poder saber de él, en realidad ella sólo quería compartir una conversación la cual vinculaba a los dos. No pensaba llegar más lejos que una simple amistad y un par de risas o conversaciones, pero, a lo largo del tiempo aunque no tan largo..la mirada de él se establecía en su mente cada noche al cerrar los ojos, era el pensamiento que más abundaba en sus noches de verano, o de lo poco que quedaba de éste. ¿Le estaba empezando a querer? Intentaba no pensarlo, pues no quería destrozar las pequeñas porciones de corazón que aún estaban intactas, no quería estropear nada, no quería sufrir. Todo iba cesando, sin querer, empezó a sentir algo por muy pequeño que fuese y eso, le asustaba. Estaba tan confusa, no sabía muy bien qué es lo que quería él, hasta le confundía pensar que dónde tenía que besarle. Recuerdo que nada más verse se abrazaron y le dijo a la chica "Y a ti, ¿cómo te saludo?", está claro que iluminó lo más profundo de ella, pero, también una capa de niebla hizo distorsionar las ideas claras de ella, pues a lo largo de la noche, no sabía bien que es lo que sentía él, si era simplemente ilusiones, si era simplemente un juego o un pasa tiempo.
La noche siguió avanzando hasta que ella, se tenía que ir. Él la acompañó y cuando ya se quedaron solos, ella, además de estar entusiasmada, estaba asustada. Como no tenía nada claro, lo único que quiso pensar es que no iba a pasar nada, pero aunque quería pensar eso, rastros de otros también inundaban en ella. Y derrepente, el chico le agarró y mirándola a los ojos profundamente, le preguntó que qué le pasaba; ella sin poder mirarle a los ojos y si le miraba se la quitaba, le respondió con una sonrisa nerviosa que nada, que no le pasaba nada. Y algo hizo mirarle a los ojos, ya no quería apartar la mirada, por ella se hubiera quedado toda la noche contemplando esos ojos, esa forma, esa mirada tan cercana que percibía cada vez que se acercaba.
Lentamente fueron acercando sus cabezas, sus labios iban acercándose hasta chocarse. Como las olas chocaban en las rocas hasta matar a alguien, esta vez, esas olas la mataron a ella, el impacto pararon su corazón...pero, llegó a tal punto que no sabía si era que había muerto o que de nuevo estaba naciendo. Y efectivamente, volvió a nacer, volvió a florecer esas ganas de vivir, vio esperanza donde se depositaba el dolor...
Y así, y desde ahí comenzó la historia de ellos. Un nuevo viaje que tenía pinta de durar una eternidad.
Desgarrada por dentro y maquillada por una sonrisa por fuera, salió como también otros días de verano. Y entre la multitud se encontraba ella, y entre la multitud se encontraba él, con esa sonrisa en la que ella nunca pudo observar bien de cerca, sabían quienes eran, pero nunca tuvieron la oportunidad de hablarse. Dos almas machacadas y conducidas al mismo destino, dos corazones rotos que volverán a ser reconstruidos al unirlos.
La curiosidad aumentaba en la chica, pues la mirada del chico encendía algo de ella y muy bien no sabía lo que era. Dicen que la curiosidad mata al gato, pero esta vez a ella, le dio la vida. Una noche pudo conseguir el medio para poder hablarle, para poder saber de él, en realidad ella sólo quería compartir una conversación la cual vinculaba a los dos. No pensaba llegar más lejos que una simple amistad y un par de risas o conversaciones, pero, a lo largo del tiempo aunque no tan largo..la mirada de él se establecía en su mente cada noche al cerrar los ojos, era el pensamiento que más abundaba en sus noches de verano, o de lo poco que quedaba de éste. ¿Le estaba empezando a querer? Intentaba no pensarlo, pues no quería destrozar las pequeñas porciones de corazón que aún estaban intactas, no quería estropear nada, no quería sufrir. Todo iba cesando, sin querer, empezó a sentir algo por muy pequeño que fuese y eso, le asustaba. Estaba tan confusa, no sabía muy bien qué es lo que quería él, hasta le confundía pensar que dónde tenía que besarle. Recuerdo que nada más verse se abrazaron y le dijo a la chica "Y a ti, ¿cómo te saludo?", está claro que iluminó lo más profundo de ella, pero, también una capa de niebla hizo distorsionar las ideas claras de ella, pues a lo largo de la noche, no sabía bien que es lo que sentía él, si era simplemente ilusiones, si era simplemente un juego o un pasa tiempo.
La noche siguió avanzando hasta que ella, se tenía que ir. Él la acompañó y cuando ya se quedaron solos, ella, además de estar entusiasmada, estaba asustada. Como no tenía nada claro, lo único que quiso pensar es que no iba a pasar nada, pero aunque quería pensar eso, rastros de otros también inundaban en ella. Y derrepente, el chico le agarró y mirándola a los ojos profundamente, le preguntó que qué le pasaba; ella sin poder mirarle a los ojos y si le miraba se la quitaba, le respondió con una sonrisa nerviosa que nada, que no le pasaba nada. Y algo hizo mirarle a los ojos, ya no quería apartar la mirada, por ella se hubiera quedado toda la noche contemplando esos ojos, esa forma, esa mirada tan cercana que percibía cada vez que se acercaba.
Lentamente fueron acercando sus cabezas, sus labios iban acercándose hasta chocarse. Como las olas chocaban en las rocas hasta matar a alguien, esta vez, esas olas la mataron a ella, el impacto pararon su corazón...pero, llegó a tal punto que no sabía si era que había muerto o que de nuevo estaba naciendo. Y efectivamente, volvió a nacer, volvió a florecer esas ganas de vivir, vio esperanza donde se depositaba el dolor...
Y así, y desde ahí comenzó la historia de ellos. Un nuevo viaje que tenía pinta de durar una eternidad.
sábado, 22 de noviembre de 2014
La joven y la Tormenta.
¿No hace un poco de frío aquí?
Bueno, os vengo a contar una historia de una pequeña joven que le chiflaba las alturas, cuando podía se subía a lo más alto que había en la ciudad de ´Noctem´. Ahí se encontraba con ella misma, ahí se evadía hasta perder la cordura, ahí moría, ahí mismo, también revivía. No era el cielo, tampoco el infierno. Era la propia nube que había creado a unos millones de metros bajo el cielo, porque ella siempre se ha preguntado dónde estaba el cielo, si se podía tocar... Es triste que una joven que podía aprovechar las tardes con cualquier cosa, lo aprovechaba en solitario sentada, tumbada, de rodillas y hasta de pie junto a las gárgolas.
¿No hace un poco de frío aquí?
Bueno, en los días de tormenta no aparecía en casa, debo decir que tampoco en su casa se daban cuenta de que si estaba o no, pues su padre se casó con otra mujer que le robó toda la atención. Su madre murió. En un día de tormenta, un rayo inoportuno cayó al pecho de su madre hasta matarla en el acto. Y la muchacha, completamente convencida pensaba que los días de tormenta era su madre que se manifestaba para llorarle, y para que ella llorara también a la misma tormenta.
-Madre, ¿Vienes a verme? (Dijo la joven con una iluminación en su cara)
El silencio apareció, pero por poco tiempo, ya que del cielo cayó algo más que lluvia, el trueno más desgarrador que se había escuchado en la ciudad de ´Noctem´.
-Pensé que ya no vendrías esta noche, madre. Madre...¿Madre?..
La joven empezó a llorar desconsoladamente, levantó sus manos en forma de cuenco hasta llenarse de gotas de lluvia, de miles de gotas para besarlas.
¿No hace un poco de frío aquí?
Y esta, es la historia de la joven. De una joven que murió en el lugar más alto, de una joven que murió llorándole a la madre pero que se reunió con ella. Un trueno acabó con su vida, para ofrecerle otra en el cielo con su madre. Sus preguntas encontraron respuestas, el cielo era el sitio más alto que había estado, no se podía tocar, pero lo sentía y agarrada junto a su madre. El cielo era mucho más que la propia nube que creó. Se reunió con su madre, la Tormenta las separó...pero las unió.
¿No hace un poco de frío aquí?
Si, hace frío. ¿No sabéis que en los sitios más altos corre más el aire?
Os doy otra pista, esa joven, era yo.
sábado, 15 de noviembre de 2014
Oscuridad en voz.
El frío le caló hasta los huesos, no estaba furiosa, simplemente cansada. No le importó mojarse, solo quería besar el mal tiempo y abrazar el cielo. Tras varios días pensante y ausente en un precipicio, decidió mirar para abajo y una vez que miró se halló en su mente una voz siniestra y desconocida que le empezó a hablar.
-¿Tienes miedo? (dijo la voz en tono hueco)
-No, solo quiero seguir aquí arriba. (dijo ella, respondiendo con voz lagrimosa)
-Mientes, tienes miedo. Sabes perfectamente quién soy. (La voz insistía en seguir)
A la chica, se le cayó una lágrima reventándose al vacío nada más caer y dijo,
-...Ya me acuerdo de ti, no te esperaba tan pronto. No me has dejado disfrutar del todo, qué quieres de mí. Se que eres la oscuridad, ¡maldita soledad! ¿Fue ella quien te lo dijo?
- Eso importa poco ahora, muchacha. Necesitas ayuda, no tienes otra que ver como me quedo a tu lado. Si no llegase a tiempo, seguramente te hubieras precipitado nada más mirar para abajo, agradece cada vez que te he visitado, solo yo soy la muestra de que estás viva y sientes.
- Yo...yo no estoy viva (dijo la muchacha destrozada) Dime, quién está viva cuando apareces, ¿a caso tenerte es vivir? No eres más que la oscuridad atrapándome.
-¡No! ¡No! y ¡No! yo no te atrapo, tú te atrapas sola. ¿No te das cuenta que estoy dentro de ti? Lloras por dentro y te veo, te mueres por dentro y lo siento. La soledad no me ha avisado, eres tú quien me avisa. (Dijo la voz en tono furioso)
-Déjame
-Déjate, simplemente soy una voz que estás fabricando tú, niña.
Y la chica, miró con ira el cielo y pegó un chillo tan alto, que desafió a la misma Tormenta. El llanto, fue el mayor diluvio, pero, así no pudo inundar a la voz, ahogarla...matarla. Solo se mataba a ella misma por dentro y la Oscuridad solo hacía crecer. No era su culpa, no era culpa de nadie.
-¿Tienes miedo? (dijo la voz en tono hueco)
-No, solo quiero seguir aquí arriba. (dijo ella, respondiendo con voz lagrimosa)
-Mientes, tienes miedo. Sabes perfectamente quién soy. (La voz insistía en seguir)
A la chica, se le cayó una lágrima reventándose al vacío nada más caer y dijo,
-...Ya me acuerdo de ti, no te esperaba tan pronto. No me has dejado disfrutar del todo, qué quieres de mí. Se que eres la oscuridad, ¡maldita soledad! ¿Fue ella quien te lo dijo?
- Eso importa poco ahora, muchacha. Necesitas ayuda, no tienes otra que ver como me quedo a tu lado. Si no llegase a tiempo, seguramente te hubieras precipitado nada más mirar para abajo, agradece cada vez que te he visitado, solo yo soy la muestra de que estás viva y sientes.
- Yo...yo no estoy viva (dijo la muchacha destrozada) Dime, quién está viva cuando apareces, ¿a caso tenerte es vivir? No eres más que la oscuridad atrapándome.
-¡No! ¡No! y ¡No! yo no te atrapo, tú te atrapas sola. ¿No te das cuenta que estoy dentro de ti? Lloras por dentro y te veo, te mueres por dentro y lo siento. La soledad no me ha avisado, eres tú quien me avisa. (Dijo la voz en tono furioso)
-Déjame
-Déjate, simplemente soy una voz que estás fabricando tú, niña.
Y la chica, miró con ira el cielo y pegó un chillo tan alto, que desafió a la misma Tormenta. El llanto, fue el mayor diluvio, pero, así no pudo inundar a la voz, ahogarla...matarla. Solo se mataba a ella misma por dentro y la Oscuridad solo hacía crecer. No era su culpa, no era culpa de nadie.
miércoles, 12 de noviembre de 2014
Mírame, sigo aquí
Y te das la vuelta y te marchas, sin intención de mirar atrás...
Estoy aquí, donde tu mismo me dejaste, mírame, solo una vez más.
¿No te entristece esto? Cuenta los planetas que el Sol ha empequeñecido desde que veo tu espalda caminar por otro lado. Desde entonces, la vida de color gris, vuelve a conquistarme...ya sabes que tú eras mi único refuerzo, contigo era suficiente...suficiente para alejar esas nubes faltas de cariño, aunque las entiendo, lloran porque no las suelen querer. Y supongo que, si no vuelves a mirar atrás, seré una aliada de los días de lluvia, compañera de llanto de las nubes de día y de noche.
Mis truenos serán mi voz que reclame tu presencia, que reclame tu llegada de una vez......mírame, estoy aquí, donde tu mismo me dejaste. Mis relámpagos serán la luz fugaz que ilumine tus noches de insomnio, no tengas miedo, no te voy hacer daño. Solo soy la tormenta que se manifiesta en forma de cielo y nubes, soltando la ira y el diluvio...
Estoy aquí, donde tu mismo me dejaste, mírame, solo una vez más.
¿No te entristece esto? Cuenta los planetas que el Sol ha empequeñecido desde que veo tu espalda caminar por otro lado. Desde entonces, la vida de color gris, vuelve a conquistarme...ya sabes que tú eras mi único refuerzo, contigo era suficiente...suficiente para alejar esas nubes faltas de cariño, aunque las entiendo, lloran porque no las suelen querer. Y supongo que, si no vuelves a mirar atrás, seré una aliada de los días de lluvia, compañera de llanto de las nubes de día y de noche.
Mis truenos serán mi voz que reclame tu presencia, que reclame tu llegada de una vez......mírame, estoy aquí, donde tu mismo me dejaste. Mis relámpagos serán la luz fugaz que ilumine tus noches de insomnio, no tengas miedo, no te voy hacer daño. Solo soy la tormenta que se manifiesta en forma de cielo y nubes, soltando la ira y el diluvio...
sábado, 8 de noviembre de 2014
4 de noviembre.
Siendo sincera, no me atreví a hablarte, pero lo que es escribirte, te escribo todos los días de mi vida. No sé cuantos años han pasado desde que te vi entrar por la puerta y me vistes allí, tu reacción al no esperarte que me vieras fue una de las mejores sensaciones que he tenido y se sincero, que has tenido.
No me atreví a hablarte, cada vez que lo he hecho he sentido que la estructura de mi corazón se derrumbaba, nunca me he considerado una buena arquitecta así que, no me extrañaba que todo se fuese a pique.
No sé si han pasado 2-3 o 4 años desde aquel momento pero, lo que hubiese dado por haber tenido el valor de recordartelo, aunque, ¿para qué?..¿para qué hacerlo? si tu respuesta sería no responderme, cosa que duele más que un simple "déjame".
Escribirte en verdad es una tortura que me hago a mi misma, una droga que sirve para que pueda expulsar lo que llevo guardado tanto tiempo pero de nada sirve si tu no quieres saberlo, lo único que quieres es que me esfume. Bastante doloroso.
Ni si quiera te mereces esto, ni si quiera te mereces a alguien que te quiera. Quise escribir esto el 4 de noviembre de este año, pero repito, no pude atreverme. Y felicitarte sería una estupidez, después de todo lo que me has hecho pero joder, tu saber perfectamente que es tener fuego dentro de ti que quema el alma y sale humo al llorar.
Pero ahora sabes que es vivir, ser feliz y eso hace que también me alegre, por todo lo malo pasado...tengo tantos buenos recuerdos...de esos que tú has reventado, de esos que tú, ya has olvidado.
No me atreví a hablarte, cada vez que lo he hecho he sentido que la estructura de mi corazón se derrumbaba, nunca me he considerado una buena arquitecta así que, no me extrañaba que todo se fuese a pique.
No sé si han pasado 2-3 o 4 años desde aquel momento pero, lo que hubiese dado por haber tenido el valor de recordartelo, aunque, ¿para qué?..¿para qué hacerlo? si tu respuesta sería no responderme, cosa que duele más que un simple "déjame".
Escribirte en verdad es una tortura que me hago a mi misma, una droga que sirve para que pueda expulsar lo que llevo guardado tanto tiempo pero de nada sirve si tu no quieres saberlo, lo único que quieres es que me esfume. Bastante doloroso.
Ni si quiera te mereces esto, ni si quiera te mereces a alguien que te quiera. Quise escribir esto el 4 de noviembre de este año, pero repito, no pude atreverme. Y felicitarte sería una estupidez, después de todo lo que me has hecho pero joder, tu saber perfectamente que es tener fuego dentro de ti que quema el alma y sale humo al llorar.
Pero ahora sabes que es vivir, ser feliz y eso hace que también me alegre, por todo lo malo pasado...tengo tantos buenos recuerdos...de esos que tú has reventado, de esos que tú, ya has olvidado.
viernes, 17 de octubre de 2014
Frío
Se cubría con aquel abrigo negro de lana, protegida del frío y de todo el exterior. Se sentía fuera de peligro, se sentía bien protegida por aquella sensación de calidez y fresco por la cara. Caminando por aquella carretera fantasma, cruzó a los campos que tenían un aspecto siniestro y desconocido por aquellos árboles tan altos que parecían rozar la Luna, empezó a sentirse acosada por el viento, golpeada, y su pálido color de cara, conseguía un color azulado.
Los latidos de su corazón iban a un ritmo acelerado, como si el gran Mozart estuviese tocando en su interior.
Ella, extrañada se preguntaba, que dónde acabaría este bosque, dónde estaba el último árbol que lograba besar al Cielo. Siguió su paso y poco a poco su corazón ya iba latiendo menos rápido, cada vez menos y menos cuando ya iba llegando al final.
Y ahí se encontraba, el último árbol acariciando las estrellas y allí estaba, el acantilado más bonito que había visto... Y al querer avanzar sintió un atropello en su pecho, miles de cristales rompiendo de manera descontrolada. Tenía curiosidad por ir campo a través por curiosidad, pero, la curiosidad acabó matándola.
El frío hizo quedarle sin aliento, y ella sin conciencia se tiró al vacío, osease, se lanzó saltando al acantilado sin saber que abajo estaba el mismo infierno que en su mente. Estaba muerta, aquel abrigo no era nada más que un simple recuerdo de los brazos de alguien que no conseguía recordar del todo.
Los latidos de su corazón iban a un ritmo acelerado, como si el gran Mozart estuviese tocando en su interior.
Ella, extrañada se preguntaba, que dónde acabaría este bosque, dónde estaba el último árbol que lograba besar al Cielo. Siguió su paso y poco a poco su corazón ya iba latiendo menos rápido, cada vez menos y menos cuando ya iba llegando al final.
Y ahí se encontraba, el último árbol acariciando las estrellas y allí estaba, el acantilado más bonito que había visto... Y al querer avanzar sintió un atropello en su pecho, miles de cristales rompiendo de manera descontrolada. Tenía curiosidad por ir campo a través por curiosidad, pero, la curiosidad acabó matándola.
El frío hizo quedarle sin aliento, y ella sin conciencia se tiró al vacío, osease, se lanzó saltando al acantilado sin saber que abajo estaba el mismo infierno que en su mente. Estaba muerta, aquel abrigo no era nada más que un simple recuerdo de los brazos de alguien que no conseguía recordar del todo.
Despues de 2 años y algo
Después de 2 años y algo..
Estábamos demasiado solos como para abandonarnos mutuamente, pero aun así, siento que estás aquí.Eramos demasiado pequeños pero decidistes crecer y convertirte en aquello que te asustaba tanto. Yo seguía ahí ¿no me veías?
Te empeñástes en que me odiarías, que parte de ti acabaría conmigo y no quería creerte pero, me matastes de manera lenta y dolorosa.
He oído que has hablado mal de mi, que has escupido mi nombre y que no te arrepientes de haberme dejado frente al caos en el que me metistes, sabía que eras cruel pero...no creí que lo fueras tanto.
Siempre he pensado que me querías, que yo era todas esas cosas que me decías y ahora resulta de que era la mala de tu película, la que estorbaba en tu historia de amor con la maldad, pensé que eramos de la parte buena.
Dos ángeles oscuros con una luz blanca, la luz que veía en ti como si me salvaras de toda oscuridad que acechaba y ahora me doy cuenta de que eres el principal traidor aliado con toda oscuridad y dolor para clavarme la estaca.
Has sido tan egoísta...A veces me pregunto cómo iría mi vida si aun estuvieses aquí y en verdad no puedo llegar a imaginármelo, solo se que nadie te va a cuidar como te he cuidado yo, ni soportar lo que he estado soportando.
Me sorprendo cuando siento que te odio, porque he llegado hacerlo y en cambio, te seguiría cogiendo de la mano para levantar tu débil cuerpo y tu poco corazón, esto no cambiaría que te sigo odiando con toda mi alma, con todo lo que dejástes en mí.. Tenía bonitos sentimientos por ti, créeme, ahora has estropeado todo, has hecho que lo único que piense de ti es que seas lo peor, y sabes, tu has sido lo mejor...como cambian las cosas.
Me matastes de manera lenta y dolorosa, lenta y dolorosa, lenta...y...dolorosa...
jueves, 16 de octubre de 2014
El Espantapájaros y las sensaciones
Otra vez de nuevo aquel olor familiar, aquel olor que da comienzo a un nuevo día gris. El cielo se cubría de dolor, nostalgia y de pensamientos destructivos.
Aun sabiendo que todo iba bien, el espantapájaros era así, así de idiota.
Podría darse el caso de que se alimentara de la melancolía y de la cara triste de una tarde susurrada por el viento. Podría darse el caso de que a veces el espantapájaros necesitara estar mal para darse cuenta de lo feliz que podía ser en grandes ocasiones, o también que, era tan feliz que echaba de menos esa sensación cuando solo suena el sonido de la lluvia y los campos se inundan, reflejado en la escasa llama de sus ojos cálidos que combatían con el frío invierno.
Aun sabiendo que todo iba bien, el espantapájaros era así, así de idiota.
Podría darse el caso de que se alimentara de la melancolía y de la cara triste de una tarde susurrada por el viento. Podría darse el caso de que a veces el espantapájaros necesitara estar mal para darse cuenta de lo feliz que podía ser en grandes ocasiones, o también que, era tan feliz que echaba de menos esa sensación cuando solo suena el sonido de la lluvia y los campos se inundan, reflejado en la escasa llama de sus ojos cálidos que combatían con el frío invierno.
sábado, 16 de agosto de 2014
El espantapájaros en blanco.
Era una noche de frío viento arrasador cuando el espantapájaros se encontraba en uno de los campos más perdidos de todos los lugares. Su sombrero hacía el amago de fugarse con el viento abandonando así a la calabaza. Tampoco el espantapájaros le importaba mucho pues sus ojos rajados estaban contemplando fijamente al pasto que se estaba quemando delante de él, el aire lo prolongaba y todo su alrededor iba ardiendo poco a poco durante la noche. Caían lágrimas, de esas que quedaban impregnadas en la tierra en la que estaba clavado día y noche. De repente salió de uno de los árboles que quedaban, un pequeño cuervo.
Pero aun así, el espantapájaros no le hizo mucho caso pues, el molino empezaba también a arder y eso, le preocupaba mucho más. Las aspas del molino que se movían al mismo compás que el viento, hizo deslizar de ahí cenizas que acababan en la chaqueta vieja y arrugada del solitario espantapájaros.
En cuestión de minutos, cabizbajo se quedó, con los brazos en forma de cruz y con un nudo de palabras vacía en su garganta ya que, nadie podía escucharle, ni si quiera oírle pero, tan ciego de la oscuridad no pudo observar ni caer en ello, que aun había un cuervo negro, mirándolo.
Pero, harto el espantapájaros...no quiso hablarle, ni preguntarle si quiera por si sabía qué pasó para que sus campos ardieran...harto de que todos echaran a volar en el día menos pensado y en los más pensados también.
Harto de ser ese asustadizo solitario que andaba vigilando campos que acababan destruidos.
Pero aun así, el espantapájaros no le hizo mucho caso pues, el molino empezaba también a arder y eso, le preocupaba mucho más. Las aspas del molino que se movían al mismo compás que el viento, hizo deslizar de ahí cenizas que acababan en la chaqueta vieja y arrugada del solitario espantapájaros.
En cuestión de minutos, cabizbajo se quedó, con los brazos en forma de cruz y con un nudo de palabras vacía en su garganta ya que, nadie podía escucharle, ni si quiera oírle pero, tan ciego de la oscuridad no pudo observar ni caer en ello, que aun había un cuervo negro, mirándolo.
Pero, harto el espantapájaros...no quiso hablarle, ni preguntarle si quiera por si sabía qué pasó para que sus campos ardieran...harto de que todos echaran a volar en el día menos pensado y en los más pensados también.
Harto de ser ese asustadizo solitario que andaba vigilando campos que acababan destruidos.
domingo, 13 de julio de 2014
Cabeza vs corazón
Es verdad que es un poco cruel lo que a veces el corazón recibe, me explico:
A veces creemos pensar que nos importa el estado de nuestro corazón pero simplemente queremos estar limpios de pensamientos pues si la mente está sin preocupaciones el corazón por regla de tres tendría que estar bien ¿no? Pues no.
Llega un momento en el que encarcelamos los sentimientos en una especie de cúpula en la que no puede salir porque si sale posiblemente la mente ya no estaría limpia si no, perjudicada. Porque a veces los sentimientos no son tan buenos, no son del color que lo vemos, el amor, el amor es el primer problema pero a su vez la salvación.
El miedo, el miedo es lo que prohíbe pero lo que protege y gracias a ello muchos de nosotros estamos a salvo pero, encarcelados.
Aprendí a pensar en lo que deberia sentir y así me va.
A veces creemos pensar que nos importa el estado de nuestro corazón pero simplemente queremos estar limpios de pensamientos pues si la mente está sin preocupaciones el corazón por regla de tres tendría que estar bien ¿no? Pues no.
Llega un momento en el que encarcelamos los sentimientos en una especie de cúpula en la que no puede salir porque si sale posiblemente la mente ya no estaría limpia si no, perjudicada. Porque a veces los sentimientos no son tan buenos, no son del color que lo vemos, el amor, el amor es el primer problema pero a su vez la salvación.
El miedo, el miedo es lo que prohíbe pero lo que protege y gracias a ello muchos de nosotros estamos a salvo pero, encarcelados.
Aprendí a pensar en lo que deberia sentir y así me va.
sábado, 21 de junio de 2014
¿Quién soy?
La verdad es que llevo un tiempo sin saber en qué me he convertido.
Probablemente en eso que quería llegar para que ya nada me afectara, para que pudiera olvidarme de todo el daño, de todo lo que me dolía. Pero ser una máquina tampoco es tan bueno, hace sentirte como una hija de puta al ver que nada me preocupa mucho, que hay cosas que han dejado de importarme que yo misma me he descuidado y ahora tengo que afrontar que ya no soy la misma.
La que deja un mensaje para sacar alguna sonrisa, la que no te insiste para que estés bien.
Ahora os entiendo, os entiendo a todos los que os cansasteis de mi, se lo que se siente cuando algo te cansa que te deja de importar y dejas de querer. Pero vosotros no me habeis entendido ami en eso de lo mucho que duele, aunque poco importa ya ahora que soy una piedra que a veces necesita un par de pataditas.
Noelia, te echo de menos. Confío en que un dia vuelvas, en que volveré a ser la misma. Solo necesito despegarme de tanto mal que llevo dentro, enfriar los pedazos de mi corazón que habian roto y cortaban mis sentimientos, mi humor, mi moral, mi estado.
Volveré.
Probablemente en eso que quería llegar para que ya nada me afectara, para que pudiera olvidarme de todo el daño, de todo lo que me dolía. Pero ser una máquina tampoco es tan bueno, hace sentirte como una hija de puta al ver que nada me preocupa mucho, que hay cosas que han dejado de importarme que yo misma me he descuidado y ahora tengo que afrontar que ya no soy la misma.
La que deja un mensaje para sacar alguna sonrisa, la que no te insiste para que estés bien.
Ahora os entiendo, os entiendo a todos los que os cansasteis de mi, se lo que se siente cuando algo te cansa que te deja de importar y dejas de querer. Pero vosotros no me habeis entendido ami en eso de lo mucho que duele, aunque poco importa ya ahora que soy una piedra que a veces necesita un par de pataditas.
Noelia, te echo de menos. Confío en que un dia vuelvas, en que volveré a ser la misma. Solo necesito despegarme de tanto mal que llevo dentro, enfriar los pedazos de mi corazón que habian roto y cortaban mis sentimientos, mi humor, mi moral, mi estado.
Volveré.
viernes, 13 de junio de 2014
Otra vez, tú
Otra vez tú, has aparecido.
¿Cúantos años llevamos sin saber nada del uno del otro?...¿cuatro?...
Anoche aparecistes, y lo mejor de todo es que me hacias caso.
La otra mañana me pareció verte pasar, con lo cual me quede parada y empecé a mirar bien para ver si eras tú pero, era tu andar, era tu pelo, la forma de tu cara, tú.
En el sueño salgo llendo a un sitio al que creí que estabas, porque como en persona te ví... efectivamente, sentada por allí arriba en lo alto te vi abajo esperando el autobús para la universidad. Me tiré casi todo el sueño mirándote mientras cantabas, pero mirastes arriba y me vistes, nerviosa agaché la cabeza pero no pude contenerme mirarte.
No voy a poder olvidar de la manera en la que sonreistes. Creía que me ibas a girar la cara o simplemente irte, pero no, te quedastes allí. Lo peor del sueño es que algo no me dejaba acercarme a ti, pero, a la vez nos acercabamos pero era un huracán el que me llevaba hacia atrás pero que mas dá, te vi, me vistes.
Entiendo que te marcharas de mi vida, pero es que te echo de menos. Eramos unos niños cuando hablabamos de nuestras cosas aun recuerdo nuestras conversaciones nuestras maneras de animarnos, tus te quieros, tus mensajes por la mañana pidiendome por favor que sonriera, joder...qué es lo que ha pasado.
No estoy segura de ello pero a veces pienso que te sigo amando, me acuerdo que hace unos meses coincidimos en el mismo autobús y te quedastes mirando mientras pasabas por mi lado y yo tuve que girar la cabeza, contener agarrarte y pedirte porfavor que volviésemos de nuevo a lo de antes, en nuestro mundo, en nuestra vida en nuestros sueños...era todo tan mágico...
Me alegro de seguir viva y poder soñar cosas como estas, has aparecido aqui aunque sea en mi mente, y me ha encantado. Eres lo mejor que me ha pasado en la vida, de eso no tengo duda pero me has hecho tanto daño que he llegado a odiarte, lo sabes. Te comió la cabeza para alejarte de mi, he de dar gracias en que en el sueño eras tú el mismo de siempre, porque ahora no eres tú ahora no sé en que te has convertido pero no eres el de siempre pero eres feliz, me gustaba más cuando lo eras conmigo pero..¿qué mas dá? Tu has llegado a serlo, te echo de menos y aunque a veces he estado meses sin recordarte hago el esfuerzo de hacerlo, porque nuestros años nuestros veranos, nuestros inviernos no se debería de olvidar jamas.
De tu pequeña.
¿Cúantos años llevamos sin saber nada del uno del otro?...¿cuatro?...
Anoche aparecistes, y lo mejor de todo es que me hacias caso.
La otra mañana me pareció verte pasar, con lo cual me quede parada y empecé a mirar bien para ver si eras tú pero, era tu andar, era tu pelo, la forma de tu cara, tú.
En el sueño salgo llendo a un sitio al que creí que estabas, porque como en persona te ví... efectivamente, sentada por allí arriba en lo alto te vi abajo esperando el autobús para la universidad. Me tiré casi todo el sueño mirándote mientras cantabas, pero mirastes arriba y me vistes, nerviosa agaché la cabeza pero no pude contenerme mirarte.
No voy a poder olvidar de la manera en la que sonreistes. Creía que me ibas a girar la cara o simplemente irte, pero no, te quedastes allí. Lo peor del sueño es que algo no me dejaba acercarme a ti, pero, a la vez nos acercabamos pero era un huracán el que me llevaba hacia atrás pero que mas dá, te vi, me vistes.
Entiendo que te marcharas de mi vida, pero es que te echo de menos. Eramos unos niños cuando hablabamos de nuestras cosas aun recuerdo nuestras conversaciones nuestras maneras de animarnos, tus te quieros, tus mensajes por la mañana pidiendome por favor que sonriera, joder...qué es lo que ha pasado.
No estoy segura de ello pero a veces pienso que te sigo amando, me acuerdo que hace unos meses coincidimos en el mismo autobús y te quedastes mirando mientras pasabas por mi lado y yo tuve que girar la cabeza, contener agarrarte y pedirte porfavor que volviésemos de nuevo a lo de antes, en nuestro mundo, en nuestra vida en nuestros sueños...era todo tan mágico...
Me alegro de seguir viva y poder soñar cosas como estas, has aparecido aqui aunque sea en mi mente, y me ha encantado. Eres lo mejor que me ha pasado en la vida, de eso no tengo duda pero me has hecho tanto daño que he llegado a odiarte, lo sabes. Te comió la cabeza para alejarte de mi, he de dar gracias en que en el sueño eras tú el mismo de siempre, porque ahora no eres tú ahora no sé en que te has convertido pero no eres el de siempre pero eres feliz, me gustaba más cuando lo eras conmigo pero..¿qué mas dá? Tu has llegado a serlo, te echo de menos y aunque a veces he estado meses sin recordarte hago el esfuerzo de hacerlo, porque nuestros años nuestros veranos, nuestros inviernos no se debería de olvidar jamas.
De tu pequeña.
miércoles, 11 de junio de 2014
Volando, Besando
Desplegué mis brazos como si fuesen alas.
Miré hacia el cielo como si fuera mi casa.
Desplegué mis alas en el aire.
No sé cómo he llegado pero,
estoy volando,
y yo a ti te contaría un pequeño secreto
y es que te quiero.
Atravesando nubes, cerrando los ojos
¿Estoy volando, o solo te estoy besando?
y yo a ti te contaría un pequeño secreto
y es que te quiero.
Dime que es solo que te estoy besando
pues me pasaría toda la noche
recorriendome tu boca, el cielo.
Miré hacia el cielo como si fuera mi casa.
Desplegué mis alas en el aire.
No sé cómo he llegado pero,
estoy volando,
y yo a ti te contaría un pequeño secreto
y es que te quiero.
Atravesando nubes, cerrando los ojos
¿Estoy volando, o solo te estoy besando?
y yo a ti te contaría un pequeño secreto
y es que te quiero.
Dime que es solo que te estoy besando
pues me pasaría toda la noche
recorriendome tu boca, el cielo.
Se fue a dormir.
Se fue a dormir sin saber nada.
Sin saber que era lo que sentía y lo que es peor, sin saber qué era lo que sentían por ella. Se fue a dormir abatida por el dolor, y es que era frágil como el cristal, se rompía cada noche pero por las mañanas aparecía completamente reconstruida y sin saber de nuevo quién era el que le habia pegado los trocitos mientras dormía.
Se fue a dormir en silencio, sin despedirse de nadie sin mirar hacia ningun lado.
Con los ojos cerrados pasando por el pasillo y acostándose sin abrirlos, pues una vez que cayera una lágrima después caían más de doscientas.
Era impresionante como al levantarse reía tanto, era impresionante como podía ocultar el llanto que se escuchaba dentro de ella.
Se fue a dormir sin unas buenas noches, sin una mirada antes de irse. Se fue como si no hubiese estado en ningun lado y ella se fue a dormir como excusa de que era sonámbulo, excusandose de que habia estado en un sitio pero sin haberlo estado.
Y el cuarto árbol de la derecha se encontraba, bajo el mismo cielo que tú observándote como bien sonreías y es que marchaba con el alma haciendo de sombra para no asustarla, con el corazón arrastrando como cadenas a sus pies.
Y se fue a dormir sin querer saber de nada, se fue a dormir como si nunca hubiese despertado.
Sin saber que era lo que sentía y lo que es peor, sin saber qué era lo que sentían por ella. Se fue a dormir abatida por el dolor, y es que era frágil como el cristal, se rompía cada noche pero por las mañanas aparecía completamente reconstruida y sin saber de nuevo quién era el que le habia pegado los trocitos mientras dormía.
Se fue a dormir en silencio, sin despedirse de nadie sin mirar hacia ningun lado.
Con los ojos cerrados pasando por el pasillo y acostándose sin abrirlos, pues una vez que cayera una lágrima después caían más de doscientas.
Era impresionante como al levantarse reía tanto, era impresionante como podía ocultar el llanto que se escuchaba dentro de ella.
Se fue a dormir sin unas buenas noches, sin una mirada antes de irse. Se fue como si no hubiese estado en ningun lado y ella se fue a dormir como excusa de que era sonámbulo, excusandose de que habia estado en un sitio pero sin haberlo estado.
Y el cuarto árbol de la derecha se encontraba, bajo el mismo cielo que tú observándote como bien sonreías y es que marchaba con el alma haciendo de sombra para no asustarla, con el corazón arrastrando como cadenas a sus pies.
Y se fue a dormir sin querer saber de nada, se fue a dormir como si nunca hubiese despertado.
domingo, 8 de junio de 2014
¿Duele?
¿Duele? o ¿es que simplemente nos quejamos por aburrimiento?
No lo sé, la verdad es que estoy confusa por si aun me sigues doliendo, está claro que cada vez que nos vemos, cada vez que acercas tu cara a centimetros de la mía das por hecho que dueles, ¿no? puede que no.
Tampoco creo que yo te duela a ti, si no sería una perdida de tiempo esto de estar así, pero...así debe de estar las cosas. Ahora no podemos dar marcha atrás, ¿o si? ..¿Dolería?
La verdad es que no me arriesgaría, pues posiblemente es así como debes de estar. No puedes estar con una persona como yo, y a veces me alegra de que hubieras elegido esta decisión de haber terminado así..o ¿quizás me duela?
Las personas que deciden al final eso es porque realmente ya no quieren de verdad, y chico, la verdad es que me alegro, aunque duela.
Supongo que dramatizamos un poco, o dramatizo de ello. Así están las cosas y aunque duela no tener alguien al que te ame, a veces hacemos lo mejor.
No lo sé, la verdad es que estoy confusa por si aun me sigues doliendo, está claro que cada vez que nos vemos, cada vez que acercas tu cara a centimetros de la mía das por hecho que dueles, ¿no? puede que no.
Tampoco creo que yo te duela a ti, si no sería una perdida de tiempo esto de estar así, pero...así debe de estar las cosas. Ahora no podemos dar marcha atrás, ¿o si? ..¿Dolería?
La verdad es que no me arriesgaría, pues posiblemente es así como debes de estar. No puedes estar con una persona como yo, y a veces me alegra de que hubieras elegido esta decisión de haber terminado así..o ¿quizás me duela?
Las personas que deciden al final eso es porque realmente ya no quieren de verdad, y chico, la verdad es que me alegro, aunque duela.
Supongo que dramatizamos un poco, o dramatizo de ello. Así están las cosas y aunque duela no tener alguien al que te ame, a veces hacemos lo mejor.
El tiempo
Hemos llegado aquí sin darnos cuenta, como pasa el tiempo.
Me acuerdo de tantas cosas, me acuerdo de tu aroma y de tu sonrisa nada más verme a lo lejos. Todavia puedo recordar lo que sentía cuando te besaba, también cuando te abrazaba, como pasa el tiempo.
Hemos llegado aquí sin saber cómo, pero no me culpes, fuistes tú el que me besastes. Te tenía tan olvidado y llegastes de nuevo, jugando, tocando y de nuevo rozastes tus labios con los mios y en menos de un minuto giramos nuestras caras, sabiamos que no estaba bien, sabiamos que ya no nos queriamos. Pero son cosas de la vida, como pasa el tiempo.
Y no te culpo de por qué ya no me quieras, cualquiera lo ha hecho y lo haría, pero gracias a ello, ahora solo eres otra foto más en el album de mi vida.
Recuerdo como reíamos tirados en el cesped, de madrugada saltandonos arbustos y corriendo por calles fantasmas. Recuerdo como mordías, como me apretabas fuerte la mano, yo estaba ahí, contigo.
¿Pero donde estás tú? Es una pena que todo haya cambiado, que mi corazón escupa sangre cada vez que te nombro, cada vez que te veo o te pienso, y he estado demasiado tiempo desangrándome y ahora, por fin, he vuelto a la vida. Que ni se me pasa por la mente el daño que me hicistes, ni si quiera puedo lograr pensarte del todo, como pasa el tiempo.
¿Por qué me besastes? si no querías, ni yo quería..¿qué es lo que pasó?
Supongo que ahora está todo como queríamos, está todo perfecto.
Ya te dije, que sin mi te iría mejor, cariño.
Como pasa el tiempo..
Me acuerdo de tantas cosas, me acuerdo de tu aroma y de tu sonrisa nada más verme a lo lejos. Todavia puedo recordar lo que sentía cuando te besaba, también cuando te abrazaba, como pasa el tiempo.
Hemos llegado aquí sin saber cómo, pero no me culpes, fuistes tú el que me besastes. Te tenía tan olvidado y llegastes de nuevo, jugando, tocando y de nuevo rozastes tus labios con los mios y en menos de un minuto giramos nuestras caras, sabiamos que no estaba bien, sabiamos que ya no nos queriamos. Pero son cosas de la vida, como pasa el tiempo.
Y no te culpo de por qué ya no me quieras, cualquiera lo ha hecho y lo haría, pero gracias a ello, ahora solo eres otra foto más en el album de mi vida.
Recuerdo como reíamos tirados en el cesped, de madrugada saltandonos arbustos y corriendo por calles fantasmas. Recuerdo como mordías, como me apretabas fuerte la mano, yo estaba ahí, contigo.
¿Pero donde estás tú? Es una pena que todo haya cambiado, que mi corazón escupa sangre cada vez que te nombro, cada vez que te veo o te pienso, y he estado demasiado tiempo desangrándome y ahora, por fin, he vuelto a la vida. Que ni se me pasa por la mente el daño que me hicistes, ni si quiera puedo lograr pensarte del todo, como pasa el tiempo.
¿Por qué me besastes? si no querías, ni yo quería..¿qué es lo que pasó?
Supongo que ahora está todo como queríamos, está todo perfecto.
Ya te dije, que sin mi te iría mejor, cariño.
Como pasa el tiempo..
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)